Capítulo 3
¡Hola!
Antes que nada una disculpa porque no he subido nada en Amor Yaoi y la cuestión es porque me he mudado y no tengo internet (casi 3 meses), como en mi carrera no es necesario mi mamá decidió no contratarlo este cuatrimestre por lo que he ocupado la red de la uni a la que asisto y bueno, ahí tienen bloqueadas este tipo de páginas.
Ya sé que hay ciber café o en donde vas y rentas pero como que estos meses estoy que me agarro del codo (:P ["^.^]), aparte les soy honesta casi no llevaba nada (mi cerebro se seco a causa de exámenes y se me fue ese no se que, que me hace inspirar) pero les dejo lo que llevo hasta ahora. Ojala y lo disfruten.
NOTA:
_-“texto que piensan”-_
Salto la reja que llevaba al patio trasero, cayendo de cuncliyas, se levanto sacudiéndose el pantalón.
_No es difícil_ volteo a verme _¿puedes saltar?_ con mi cabeza hice un ademan en forma negativa _ si... eso supuse_ suspiro_ ya vengo, espera... cuida mi mochila_
En ese momento me puse a pensar ¿que era lo que me gustaba de ella? acaso ¿su manera de ser? ¿Su forma de vestir? o quería saber a profundidad sobre ella. La verdad, no sabía en aquel instante. La cabeza me daba vueltas a punto de dejarme mareada. Solo sabía que la amaba o eso quería creer. En eso me llego otra pregunta que me dejo más aturdida, ¿capricho? o ¿amor?
Unos ruidos me sacaron de mi "trance", "despertando" escuche con mayor atención... solo se oían movimientos bruscos.
_-"Pronto abrirá la puerta ¿que hago?"-_ los nervios empezaron a florecer _ piensa _.
Las ideas me empezaron a llegar y se iban como venían, cada vez que pensaba en una... era más estúpida que la anterior. Iban desde fingir un paro cardiaco hasta huir como siempre lo hacía, desde fingir una llamada y hacerme la tonta a correr diciendo que me habían robado, en fin ideas estúpidas. Fracciones de segundos tenía, empezaba a escuchar el picaporte de la puerta abrir y los nervios me consumían, a punto de dar media vuelta y huir pero algo me detuvo. Sentí como me tomaban del hombro.
_Espero que el saltar no sea en vano_ su voz sonó tranquila _ vamos _ tomo la mochila que descansaba a mis pies para después tomar la mía y jalar de mi hacia la casa de Sebastián.
Aún recuerdo cuando entre a su casa, se podía sentir lo acogedor que era... hasta he de decir que me sentía en casa.
Lo primero que vi al entrar fue un largo pasillo con puertas a los laterales y un mueble que hacia llenar el espacio; en donde guardaban correo, llaves y esas cosas. También se encontraban fotos familiares e individuales, unas más antiguas que otras. Al fondo una puerta abierta, que de seguro es por donde entro Min, caminamos hasta ella y giramos a la izquierda ahí se encontraban las escaleras que daban a la recamara de Sebastián y antes de subir vi una foto de él. Aún me acuerdo que su familia de descendencia europea por parte del padre y asiática por parte de la madre, aunque no recuerdo con exactitud los países, de piel blanca hasta parecer casi pálido; recuerdo que los primeros días del colegio los profesores le preguntaban si estaba enfermo y siempre contestaba que así era su piel, de cabello rubio, no de ese rubio pálido si no tenía una combinación con castaño y no, no se lo pintaba, sus facciones iguales al de un modelo, esos de europea, al igual que su cuerpo, trabajado pero no exagerado... solo exacto, como decían y sus ojos de un color plateado fusionado con violeta.
Al llegar a las habitación, Min ni se tomo la molestia de tocar simplemente entro y se dirigió a un bulto a orillas de la cama.
_ ¡Hey, despierta!_ puso uno de sus pies sobre él y lo movió con el mismo _ tienes visita_ se escucho un quejido _vamos, ya son las nueve_ quito las cobijas que lo cubrían, de nuevo se escucho otro quejido.
_ Si tu eres mi visita para que me levanto, has lo mismo de siempre_ tanteó su cama para encontrar lo que momentos antes le habían quitado.
_ Mmmmm..._ volteo a verme _ Jess..._ sus labios titubearon _ vino a decirte algo importante_
_ ¿Jess?_ Sebastián se levanto rápido de su cama para verme _y ¿qué ocurre?_.
Titube, no sabía que decir si solo había sido una confusión e iba por Min para declararle mis sentimientos o a seguir con esta mentira, mi mirada fue hacia Min. Ella se percato y solo tomo su mochila para salir tras unas palabras "los dejo.... nos vemos en el colegio". En ese instante quise ir tras ella y decirle que todo había sido una simple confusión pero me fue imposible Sebastián habló.
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